Paseos por la Ciudad

Paseos por la ciudad

Ruta de la Luz

En esta ruta que se propone a continuación el viajero puede recorrer el casco histórico de la ciudad cuando cae la noche y los monumentos se iluminan, para percibir así más intensamente detalles decorativos de sus fachadas. Tras el crepúsculo, nos es dado disfrutar de un paseo distinto, silencioso y con una nueva visión de la ciudad transformada por la luz.

La ciudad llana

Desde al Arco de Santa María iniciamos un camino que nos habla de cómo Burgos se expandió por el llano y llegó hasta el río. En ese espacio la Catedral se convirtió en el corazón de una ciudad que creció y amplió su muralla pero que siempre recibió a los peregrinos que llegaban a ella por el Camino de Santiago.

Caminos del agua siguiendo el Arlanzón

El río es el trazado líquido que articula el desarrollo de la ciudad. Controlarlo, cruzarlo e integrarlo son sucesivas dinámicas que lo convierten en una arteria de vida que reúne en sus orillas a los burgaleses y que enlaza dos extremos de singular valor artístico: a un lado la Cartuja, al otro, Las Huelgas.

Espacios de mercado y espacios de fiesta

El dinamismo de Burgos se manifiesta descubriendo sus mercados y plazas donde, desde hace siglos, la vida bulle y la ciudad se siente viva y cambiante.

Allí se han intercambiado y vendido productos o celebrado fiestas y espectáculos de forma continuada, convirtiendo la ciudad en patrimonio de las personas.

La ciudad de la vega

La ciudad creció más allá de las murallas y este itinerario se nos ofrece jalonado por las fundaciones religiosas, sanitarias y educativas o las mansiones que se asentaron en la margen izquierda del Arlanzón.

En la actualidad, muchas de las edificaciones se han renovado acogiendo nuevas infraestructuras culturales.

La ciudad de los nobles y los mercaderes

El esplendor que tuvo Burgos durante siglos se advierte en esta ruta, la cual nos muestra de qué manera la Iglesia, los nobles y los mercaderes transformaron su riqueza y poder en excepcionales testimonios artísticos; hoy los descubrimos cuando paseamos por las calles, entre iglesias, mansiones y palacios.

La ciudad de los barrios altos

Burgos nació en una colina y allí arranca este recorrido que descubre los restos del castillo y las murallas o aquellos lugares donde vivieron personajes señeros de antaño. Caminando advertimos cómo la ciudad ha sabido transformar el paisaje, preservar la memoria y, al mismo tiempo, abrirse a la vanguardia.

La ciudad ilustrada y la ciudad burguesa

A finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, Burgos vivió una profunda transformación. La ciudad cambia y la modernidad permite que ésta se sienta ilustrada, romántica, burguesa… En este recorrido los viajeros nos sentimos paseantes que, ruando por las calles descubrimos una ciudad ordenada y elegante, señorial y dinámica que ha sabido armonizar el pasado con los nuevos tiempos.